HISTORIA DEL MONASTERIO DE LA ENCARNACIÓN DE BARCELONA
Orígenes y contexto histórico
El Monasterio de la Encarnación de Barcelona es una comunidad religiosa femenina perteneciente a la Orden del Carmen (Carmelitas de la Antigua Observancia). Su origen se sitúa en el siglo XVII, en un contexto marcado por la Contrarreforma católica, cuando las órdenes contemplativas experimentaron una notable expansión en Cataluña y en el conjunto de la monarquía hispánica.
Barcelona, ciudad en crecimiento demográfico y espiritual, acogió en esta época numerosos conventos y monasterios que desempeñaron un papel relevante tanto religioso como social.
Fundación del monasterio
La fundación del monasterio fue promovida por fray Martí Román, carmelita y prior del convento del Carmen de Barcelona, con el apoyo económico decisivo de Isabel Terré, destacada benefactora que hizo posible la creación de la nueva comunidad.
El proceso fundacional se desarrolló en varias etapas:
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1645: el Consejo de Ciento, órgano de gobierno municipal de Barcelona, autorizó el establecimiento de un convento femenino carmelita en la ciudad.
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1646: el papa Inocencio X otorgó la bula fundacional, legitimando canónicamente el monasterio.
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1648: el obispo de Barcelona concedió la aprobación eclesiástica definitiva.
Gracias a estas autorizaciones, se adquirieron varias casas en la calle del Hospital, en el actual barrio del Raval, donde se levantó el primer edificio del monasterio.
Construcción y consolidación (siglo XVII)
La comunidad se instaló oficialmente en 1649, aunque el conjunto monástico y la iglesia aún estaban en proceso de construcción. La iglesia del monasterio no fue finalizada ni consagrada hasta 1674, reflejo de las dificultades económicas y constructivas habituales en este tipo de fundaciones.
Durante la segunda mitad del siglo XVII, el monasterio se consolidó como una comunidad estable y activa. Desde Barcelona, las carmelitas de la Encarnación participaron en la fundación de otros monasterios, como el de la Presentación de Valls (1680) y el de la Presentación de Vic (1683), lo que demuestra su importancia dentro de la orden carmelitana.
Conflictos y crisis (siglos XVIII y comienzos del XIX)
El monasterio sufrió graves consecuencias durante la Guerra de Sucesión (1701–1714):
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En 1707, el convento fue bombardeado, lo que obligó a las monjas a refugiarse temporalmente en el monasterio de Montsió.
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En 1714, durante el asedio final de Barcelona, la comunidad tuvo que abandonar nuevamente el edificio por razones de seguridad.
Estos episodios marcaron profundamente la estabilidad material y espiritual de la comunidad.
El siglo XIX: desamortización y desaparición del monasterio histórico
El siglo XIX fue especialmente duro para el Monasterio de la Encarnación, en el marco de las políticas anticlericales y las leyes de desamortización:
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En 1830, la iglesia del monasterio, en estado de ruina, fue derribada para intentar reconstruirla.
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Entre 1835 y 1844, las monjas fueron exclaustradas, viéndose obligadas a abandonar temporalmente la vida conventual.
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En 1858, el antiguo edificio del Raval fue derribado definitivamente debido a su deterioro.
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En 1876, el solar fue puesto en venta, lo que supuso el final físico del monasterio histórico en el centro de Barcelona.
A pesar de la pérdida del edificio original, la comunidad logró mantenerse unida y continuar su vida religiosa.
6. Traslados y establecimiento definitivo en Pedralbes
Tras la desaparición del monasterio del Raval, la comunidad pasó por diferentes emplazamientos:
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En 1884, se trasladó a un nuevo convento en la calle Déu i Mata, que sufrió daños durante la Semana Trágica de 1909.
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Finalmente, en 1969, las carmelitas se establecieron de forma definitiva en el actual monasterio situado en el carrer de Panamà, nº 12, en el barrio de Pedralbes, distrito de Les Corts.
Este emplazamiento, más tranquilo y apartado del centro urbano, respondía mejor a las necesidades de una vida contemplativa y de clausura.